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El significado de ser Católico

El significado de ser Católico

Muy pocas personas que son católicas saben que es ser católico. La realidad es que son muy pocos los católicos que saben dar una respuesta correcta cuando les preguntan que es ser católico. En efecto, algunas personas contestan: ser católico es creer en Dios. Pero esa no es la respuesta correcta puesto que los musulmanes, judíos y protestantes, por ejemplo, creen en Dios y no son católicos. Otros contestan que el ser católico es cumplir con los Mandamientos. Pero esto tampoco es una respuesta correcta puesto que los protestantes, por ejemplo, también tratan de cumplir con los Mandamientos y no por ello son católicos; y un católico puede no cumplir con los Mandamientos y no por eso dejará de ser católico; será un mal católico, pero al fin católico. Y así darán otras muchas respuestas y muy pocos, si no es que ninguno, dará la respuesta correcta, que es simplemente la siguiente: Ser católico es ser miembro de la Iglesia Católica.

¿Qué se requiere para ser católico? Para ser católico se requiere haber sido bautizado en la Iglesia Católica, pues es el Bautismo, el Sacramento que borra el pecado original, nos hace hijos de Dios por la Gracia, y miembros de la Santa Iglesia Católica.

La Iglesia Católica tiene reglas para hacerse miembro de la religión católica y tiene reglas para dejar de ser miembro de la religión católica. La excomunión es no querer seguir las reglas de la Iglesia Católica y, por lo tanto, salirse de la Iglesia Católica. La persona que se excomulga o se sale de ser católico pierde la vida de la Gracia de Dios y ya no puede participar de los Sacramentos.

Uno puede ser excomulgado o puede uno dejar de ser católico si practica y cree en otra religión (hereje, apostasía o cismático); si comete sacrilegio contra el Cuerpo y la Sangre de Cristo; si atentamos físicamente contra el Papa; si practicamos o participamos o nos hacemos un aborto o ayudamos a hacer un aborto.

Para ser católico se requiere pues el haber sido bautizado en la Iglesia Católica, y no haber faltado a las condiciones bajo las cuales la Iglesia nos admitió como miembros de ella. Sea que nosotros en nuestro bautizo o nuestros papas y padrinos respondieran por nosotros al ser niños, debemos de siempre renunciar a Satanás, a sus obras y a sus seducciones. Además, debemos de creer y tener fe en lo que decimos en el Credo. Hay que tener fe en Jesucristo y en todo lo que la Iglesia enseña. Por eso, en cada Misa rezamos el Credo, el cual sintetiza las verdades de nuestra religión católica.

Son tan importantes las Promesas del Bautismo, que la Iglesia tiene buen cuidado de que los fieles las renovemos cada año en la Vigilia Pascual, en nuestra Primera Comunión y al recibir el Sacramento de la Confirmación. De dicho cumplimiento, depende el que podamos considerarnos verdaderos y auténticos católicos.

Los verdaderos católicos son las personas que se esfuerzan por cumplir lo que prometieron en su Bautismo. Son las personas que renuncian al pecado y no dan pie a que el demonio los tiente con los pecados del querer tener más riquezas, del querer tener más poder y del querer tener más placer.  Por su puesto, ellos cumplen con los Mandamientos y con la fe que rezamos en el Credo (creer en un solo Dios – Uno y Trino – y el apegarse a las enseñanzas de Jesucristo y a la autoridad de la Iglesia Católica).

Los católicos indiferentes son aquellas personas que, sin haber dejado de ser católicos, o sea que no hayan incurrido en excomunión, no se preocupan mucho ni poco, por cumplir sus promesas del Bautismo y viven prácticamente como si no fueran católicos. Son católicos de nombre. Es quien olvida la vida de oración, olvida la importancia de la Eucaristía y de asistir a Misa los domingos y fiestas de guardar. Es quien no tiene tiempo para Dios ni para confesarse. Es quien vive una vida preocupado solo por el trabajo y solo preocuparse por Dios cuando tengo una necesidad o estoy sufriendo.

Ahora ya sabemos lo que quiere decir el ser católico. Vamos a animarnos a participar mas activamente en nuestra vida como cristianos católicos y vamos a tratar de renunciar al mal y apegarnos al bien que viene de parte de Dios. ¡Dios los bendiga!